• Fuimos los patitos feos
  • Porque cantamos
  • Mi ciudad
  • Te amaré
  • A donde van
  • Volverán las oscuras golondrinas
  • Los primeros que llegaron
  • Cancion del odio
  • Vuelvo
  • La mucamita
  • Yo soy la Nacha
  • Mi hombre
  • Te quiero
  • Yo te nombro
  • Versos sencillos
  • Un padre nuestro latinoamericano
  • Las damas de beneficencia
  • Esta es mi casa
  • Qué fue lo que dije?
  • No lo van a impedir

FUIMOS LOS PATITOS FEOS

J. Tcherkaski / A. FaveroCrecimos inventando | historias al revés | rompiendo una muñeca | para saber qué es | o robando monedas | en mesas de café | Fuimos los patitos feos | por casualidad | Nacimos diferentes | a todos los demás | Fuimos al colegio | había que aprender | Maestras, viejas brujas | con olor a papel | trataron de enseñarnos | la importancia del tres | la vida de algún prócer | peleando sin parar | o cómo se acentuaba | la palabra papá | Mientras nuestros ojos | soñaban con el mar | Seguimos estudiando | aún sin comprender | por qué nos explicaban | que amar no estaba bien | que el sexo era basura | para personas puras | Nuestras mentes ardían | sin saber por qué | Y así fuimos creciendo | hasta los dieciséis | Bailamos con los Beatles | cantamos Yesterday | Aprendimos un oficio | para poder comer | De profesión artistas | de sótanos concert | Un piano con diez sillas | muy poco que ofrecer | Una canción tristona | o alegre al empezar | ¡Que tengan buenas noches | El show va a comenzar! | Contábamos asuntos | de nuestra realidad | Vestuarios muy baratos | de poca calidad | Corrientes era un sueño | Quién iba a imaginar | que los patitos feos | podíamos llegar | a grandes escenarios | letreros de neón | y un empresario chanta | pidiéndonos perdón | Y fue pasando el tiempo | qué vamos a contar | ausencias, desencuentros | otros patitos muertos | soñando tantos sueños | viajando a la deriva | el hambre, la tristeza | la pena, la sorpresa | de ver que en otras tierras | lejanas geografías | ser libre no era raro | y que un pobre patito | podía ser amado | Los patitos lindos | se fueron a bañar | y los más chiquititos | nos quisimos quedar | Los patos más grandes | nos quisieron pegar | y, por ser distintos | por necesidad | nos hicimos cisnes | para poder volar

PORQUE CANTAMOS

M. Benedetti / A. FaveroSi cada hora vino con su muerte | Si el tiempo era una cueva de ladrones | Los aires ya no eran buenos aires | La vida nada más que un blanco móvil | Usted, preguntará por qué cantamos | Si los nuestros quedaron sin abrazo | La patria casi muerta de tristeza | Y el corazón del hombre se hizo añicos | antes de que explotara la vergüenza | Usted, preguntará por qué cantamos | Cantamos porque el río está sonando | y cuando el río suena, suena el río | Cantamos porque el cruel no tiene nombre | y en cambio tiene nombre su destino | Cantamos porque el niño y porque todos | y porque algún futuro y porque el pueblo | Cantamos porque los sobrevivientes | y nuestros muertos quieren que cantemos | Si fuimos lejos como un horizonte | Si aquí quedaron árboles y cielo | Si cada noche siempre era una ausencia | y cada despertar un desencuentro | Usted preguntará por qué cantamos | Cantamos porque llueve sobre el surco | y somos militantes de la vida | Y porque no podemos ni queremos | dejar que la canción se haga ceniza | Cantamos porque el grito no es bastante | Y no es bastante el llanto ni la bronca | Cantamos porque creemos en la gente | y porque venceremos la derrota | Cantamos porque el sol nos reconoce | y porque el campo huele a primavera | y porque en este tallo, en aquel fruto | cada pregunta tiene su respuesta

MI CIUDAD

N. Guevara / A. FaveroUna vez, hace tiempo, una vidente me dijo: "A ver, dame la mano”. La vidente me dijo: “Oh, tienes abuelo italiano. Ah, harás muchos viajes, vivirás muchos años. Serás muy dichosa. Viajes, veo muchos viajes, todos bien sucedidos. Viajar, viajar, viajar, ese es tu destino”. A la vieja gitana, miré de reojo, y le dije: “Vamos, vidente, mírame de nuevo la mano y decime algo más porque, ¿sabés que pasa?, a mí, viajar, me tiene harta" | Yo extraño mi ciudad | Las luces de mi ciudad | Su brillo, su resplandor | No puedo olvidar | las luces de mi ciudad | Yo extraño ese resplandor | Que hace que mi ciudad | brille más que el sol | Es tan lindo San Francisco | pero extraño el Obelisco | Mi ciudad | Me voy para mi ciudad | Las luces de mi ciudad | Me están llamando, me llaman | Yo sé que Florencia es bella | cuando salen las estrellas | pero quiero ver el cielo | de las noches de Pompeya | Mi ciudad | Las calles de mi ciudad | Su brillo, su resplandor | y esa humedad | Yo extraño mi ciudad | Los locos de mi ciudad | que por Callao ven la luna rodar | En París hay lindos puentes | pero no es calle Corrientes | Mi ciudad | Me voy para mi ciudad | Las luces de mi ciudad | me están llamando, me llaman | Qué bien huelen los jazmines | bajo el sol de Andalucía | pero yo extraño el aroma | que hay en nuestras pizzerías | Mi ciudad | El río de mi ciudad | Su brillo, su resplandor | su suciedad | Yo extraño mi ciudad | La gente de mi ciudad | Que nunca se va a dormir | para soñar | Los domingos en el Rastro | no son como en el Abasto | Mi ciudad | Me voy para mi ciudad | Las luces de mi ciudad | me están llamando, me llaman | Sus letreros luminosos | y esos hombres tan hermosos | Basta de Quinta Avenida | llévenme a andar por Florida | Antes de que sea tarde | quiero estar en Buenos Aires | Espérenme, voy para allá | Yo quiero estar en mi ciudad

TE AMARE

S. RodriguezTe amaré, te amaré como al mundo | Te amaré aunque tenga final | Te amaré, te amaré en lo profundo | Te amaré como tengo que amar | Te amaré, te amaré como pueda | Te amaré aunque no sea la paz | Te amaré, te amaré lo que queda | Te amaré cuando acabe de amar | Te amaré, te amaré si estoy muerta | Te amaré el día siguiente además | Te amaré, te amaré como sienta | Te amaré con adiós, con jamás | Te amaré, te amaré junto al viento | Te amaré con mi único ser | Te amaré hasta el fin de los tiempos | Te amaré y, después, te amaré

A DONDE VAN

S. RodriguezAdónde van las palabras que no se dijeron | Adónde van las miradas que un día partieron | Acaso flotan eternas, como prisioneras de un ventarrón | o se acurrucan entre las rendijas | buscando calor | Acaso ruedan sobre los cristales | cual gotas de lluvia queriendo pasar | Acaso nunca vuelven a ser algo | Acaso se van | Y adónde van | Adónde van | ¿En qué se habrán convertido mis viejos zapatos? | ¿Adónde fueron a dar las hojitas del árbol? | ¿Y dónde están las angustias | que desde tus ojos brotaron por mí? | ¿Adónde fueron mis palabras sucias | de sangre de abril? | ¿Adónde van ahora mismo estos versos | que no puedo nunca dejar de alumbrar? | Acaso nunca vuelven a ser algo | Acaso se van | Y adónde van | Adónde van | Adónde va lo común, lo de todos los días | El descalzarse en la puerta y la mano amiga | Adónde va la sorpresa | casi cotidiana del atardecer | Adónde va el mantel de la mesa | y el café de ayer | Adónde van los pequeños | terribles encantos que tienen hogar | Acaso nunca vuelven a ser algo | Acaso se van | Y adónde van | Adónde van | Acaso se van

VOLVERAN LAS OSCURAS ARGENTINAS

G. A. Becquer / A. FaveroVolverán las oscuras golondrinas | en tu balcón sus nidos a colgar | y otra vez, con el ala en tus cristales | jugando llamarán | Pero aquellas que el vuelo refrenaban | la hermosura y la dicha contemplar | aquellas que aprendieron nuestros nombres | esas no volverán | Esas no volverán | Esas no volverán | Esas no volverán | Volverán las tupidas madreselvas | de tu jardín, las tapias a escalar | y otra vez a la tarde aún más hermosas | sus flores abrirán | Pero aquellas cuajadas de rocío | cuyas gotas mirábamos temblar | y caer como lágrimas del día | esas no volverán | Esas no volverán | Esas no volverán | Esas no volverán | Esas no volverán | Esas no volverán | Esas no | Volverán del amor en tus oídos | las palabras ardientes a sonar | Tu corazón de su profundo sueño | tal vez despertará | Pero muda y absorta y de rodillas | como se adora a Dios ante su altar | como yo te he querido desengáñate | así no te querrán | Así no te querrán | Así no te querrán | Así no te querrán | Esas no volverán | Esas no volverán | Esas no volverán

LOS PRIMEROS QUE LLEGARON

J. Tcherkaski / A. FaveroEn qué cielo, en qué aroma se perdieron | el idioma y los gestos de otras tierras | Nadie sabe bien por qué vinieron | a este extraño suelo que es América | Fueron hombres, pausados, silenciosos | compartiendo las piezas de madera | El hambre los tenía acostumbrados | El vino espeso compartía las penas | En qué cielo, en qué aroma se perdieron | el idioma y los gestos de otras tierras | Nadie sabe bien por qué vinieron | a este extraño suelo que es América | Espiando la neblina de este río | las mujeres merodeaban por los muelles | mientras fueron pariendo los que fueron | los primeros sonidos de los fuelles | La memoria nació por los primeros | Como naipe se mezclaron con la suerte | Nadie sabe bien por qué vinieron | revoleando los años con la muerte | En qué cielo, en qué aroma se perdieron | el idioma y los gestos de otras tierras | Nadie sabe bien por qué vinieron | a este extraño suelo que es América | América | América

CANCION DEL ODIO

S. Vinaver / M. RodgersGuerra, sangre, odio en derredor Cuándo encontraremos | dónde está el amor | Libertad, igualdad, y fraternidad | es lo que buscamos | Por eso, tomados de la mano | con el odio acabaremos | Ese es nuestro credo | Basta de violencia, de egoísmo, de indecencia | No esperemos a mañana | Cuando antes comencemos | Con el odio acabaremos | Con el odio acabaremos | Con el pie lo aplastaremos | Luchemos por el día | en que el amor por fin sonría | Emprendamos el camino | Cuando antes comencemos | Con el odio acabaremos | Con el odio acabaremos | Qué paliza le daremos | No te gusta que te pegue | entonces ¡muere, muere, muere! | Para ver lo que han comido | la barriga le abriremos | Con el odio acabaremos | Con el odio acabaremos | La picana le pondremos | Y, si llora o si se queja | le arrancamos las orejas | Viendo cómo se retuerce | cómo nos divertiremos | Con el odio acabaremos | Con el odio acabaremos | En un monte lo pondremos | Allí la multitud | lo clavará en una cruz | y, cuando pida agua | vinagre le daremos | Con el odio acabaremos | Con el odio acabaremos | Algún nazi encontraremos | que le ponga una inyección | que lo convierta en jabón | Con el odio acabaremos | Y por si esto fuera poco | le refregaremos bien la cara con sus mocos | Con el odio acabaremos | Una bomba le pondremos | Cuatro tiros, seis granadas | diez misiles y un torpedo | La lengua le arrancaremos | y los dientes venderemos | Con el odio acabaremos

VUELVO

M. Benedetti / A. FaveroVuelvo | Quiero creer que estoy volviendo | con mi mejor y mi peor historia | Conozco este camino de memoria | pero igual me sorprendo | Vuelvo | Pido perdón por la tardanza | Se debe a que hice muchos borradores | Me quedan dos o tres viejos rencores | y sólo una confianza | Reparto mi experiencia a domicilio | y cada abrazo es una recompensa | Pero me queda, y no siento vergüenza | nostalgia del exilio | En qué momento consiguió la gente | abrir de nuevo lo que no se olvida | la madriguera linda que es la vida | culpable o inocente | Vuelvo | Y se reparte mi jornada | Las manos que recobro y las que dejo | Vuelvo a tener un rostro en el espejo | y encuentro mi mirada | Vuelvo | Con buen talante y buena gana | Se fueron las arrugas de mi ceño | Por fin, puedo creer en lo que sueño | Estoy en mi ventana | Nosotros | Nosotros mantuvimos nuestras voces | Ustedes van curando sus heridas | Empiezo a comprender las bienvenidas | mejor que los adioses | Me fui menos mortal de lo que vengo | Ustedes estuvieron, yo no estuve | Por eso en este cielo hay una nube | y es todo lo que tengo | Tira y afloja entre lo que se añora | y el fuego propio y la ceniza ajena | y el entusiasmo pobre y la condena | que no nos sirve ahora | Todos | estamos rotos pero enteros | Diezmados por perdones y resabios | Un poco más gastados y más sabios | Más viejos y sinceros | Vuelvo | con la esperanza abrumadora | con los fantasmas que llevé conmigo | y el arrabal de todos y el amigo | que estaba y no está ahora | Sin duelo | vuelvo y me doy cuenta | que ha llovido tanto | en mi ausencia, en mis calles y en mi mundo | que me pierdo en los nombres y confundo | la lluvia con el llanto | Vuelvo | Vuelvo | Por eso vuelvo

LA MUCAMITA

H. Fragson / E. Cellarius(A ver... ¿Por qué llegan tan tarde? | ¿Qué han estado haciendo? | Bueno, que sea la última vez.) | Aunque su mujer parece encantadora | el Señor Durand no está satisfecho | ¡Caramba! -piensa su mucamita- | el señor es muy mujeriego | Él le murmura: "¿Sabe, muñeca? | aquí, entre nosotros, usted está muy buena | y su personita, seguro estoy | al natural debe estar mejor" | ¡Ay, señor! -dice la mucamita- | lo que usted dice no es novedad | porque lo mismo, cuando me vieron | todos sus amigos me lo dijeron | Durand, cada vez más embalado | a la mucamita se quiere levantar | y, para convencerla, sin esperar más | le hace creer que está enamorado: | "¡Vamos, no te hagas la estrecha! | Deberías sentirte halagada | A tu cuarto subiré esta noche | no dejes la puerta cerrada" | ¡Ay, señor! -dice la mucamita- | lo que usted dice no es novedad | cuando a mi cuarto subieron | todos sus amigos me lo dijeron | Ella fue fiel a la cita | aunque con cierto recelo | y Durand, cada vez más embalado | con su corazón ya muy inflamado | al verla sacarse la camisa | y ruborizarse como una niña | le dijo con voz inquieta: | "En mi vida vi mejores..." | ¡Ay, señor! -dice la mucamita- | lo que usted dice no es novedad | porque lo mismo, cuando me vieron | todos sus amigos me lo dijeron | Como Durand tenía mucha lana | y no era demasiado feo | dejó de lado sus devaneos | y se entregó muy complacida | Aquí puntitos, por la censura | luego él gritó entusiasmado: | "Te lo aseguro, estoy asombrado | lo haces mucho mejor que mi mujer" | ¡Ay, señor! -dice la mucamita- | lo que usted dice no es novedad | ¿lo hago mejor que su mujer? | debe ser cierto | ¡Todos sus amigos también me lo dijeron!

YO SOY LA NACHA

E. Pinti / N. Guevara / A. FaveroYo soy la Nacha, así me llaman | es natural que un nombre tenga que tener | pero hay quien dice "No tiene nombre | no tiene nombre lo que hace esta mujer" | Digo mi nombre sacando pecho | (En realidad no tiene mucho que sacar) | Se ha dicho todo de esta muchacha | se ha dicho todo, todo menos la verdad | ¿Dónde has nacido? | En Mar del Plata, que desde entonces es la ciudad feliz | Llegué una madrugada a la casa de mis padres | hace treinta y tres años de París | ¿Cuanto pesabas? | Tres kilos cien... | Bueno, la verdad es que hoy no pesa mucho más | Tal vez quieran saber qué estudios he cursado | (Un modesto y bochornoso sexto grado) | Fui la primera de la escuela... | Vamos, Nacha, ¿primera de qué? | en pescarme la viruela | ¿Cuál es tu estado? | ¡Es la mentable! pues he tenido tres maridos sin casarme | hay gente que lo encuentra reprochable | ¡más yo sé que mi moral es intachable! | Fui bailarina, después modelo | he trabajado como actriz y soy cantante... | (Esta mujer es un ser muy especial | hace de todo, pero todo lo hace mal) | ¡He trabajado en el Di Tella bienamado! | (Será por eso que el Di Tella ha clausurado) | ¡He actuado en el Maipo en temporada! | (Hasta el día en que la echaron a patadas) | ¡He triunfado en el Estadio Luna Park! | (Todo fue bien hasta que empezó a boxear) | Mi nombre es Nacha y en esta noche | mil y una Nachas verán aquí pasar | En una noche mil y una Nachas | Verán de todo... | todo menos mis bombachas | Tengan cuidado, no abran la boca | y no respiren ni hagan ruido con las copas | porque entonces la diva se equivoca | y rompe todo, la verdad es que es media loca | Noche de Nacha | la que llora, la que cacha... | Nacha de noche | la que a caballo va o en coche | Nacha simpática, agresiva o seductora | Nacha anarquista, sexy, snob o peleadora | Nacha la loca que no se calla la boca | Nacha la cuerda, aunque a veces diga... mierda | Nacha sumisa, muy feliz y sin camisa | Nacha la pálida, crisálida y escuálida | Nacha niña | Nacha macha | Cachavacha o Colombina | Vivaracha, Nacha bicho | Asesina o peregrina | La que canta sus endechas bajo muy distintos techos | con su facha de muchacha | La que escucha, la que lucha | Mil y una van a ver... | Es difícil de creer... | Pero la Nacha es mujer... | Una caja de Pandora... | Y la caja se abre ahora... | ¡Señores, no les quepa duda alguna | que aquí van a pasar las mil y una... | Nachas!

MI HOMBRE

Willemetz / M. Ivain / J. CharlesComo ustedes saben, este año se festeja el año internacional de la mujer. Por este motivo les hemos preparado un número que es en realidad un clásico en el repertorio de casi todas la mujeres que cantan. | Yo le doy cuanto soy | mis encantos y mi amor | a mi hombre | Yo le espero al llegar | nunca dejo de pensar | en mi hombre | Es un ser sensacional | y aunque a veces me haga mal | es mi hombre | No es gentil ni es genial | no es un ser espiritual | Y qué importa | Si es mi placer | Me hace sufrir y padecer | Qué voy a hacer si soy mujer | y sé querer | Aunque a veces huele mal | para mí no hay nada igual | a mi hombre | y si algo no resulta | hay que verlo cómo insulta | a mi hombre | Aunque a veces me patea | porque dice que soy fea | mi hombre | No es gentil ni galante | y aunque sea repugnante | qué me importa | si es mi placer | Me hace sufrir y padecer | qué voy a hacer si soy mujer | y sé querer | Se metió en mi corazón | como un ladrón | Es ingrato y es infiel | Soy toda de él | Qué me importa si él está | afuera de la ley | Sé que al fin se cansará | y me dejará | Olvidando mi pasión me escupirá | y será mi perdición | pero le quiero igual | aunque sé que es un rufián | Tiene muy mal humor | es borracho y peleador | Es mi hombre | Trabajo no le dan | por ser sucio y haragán | a mi hombre | Es un ser tan especial | no se quiere ni bañar | Es mi hombre | No es gentil ni es genial | es más bien un animal | y qué importa | si es mi placer | Me hace sufrir y padecer | qué voy a hacer si soy mujer | y sé querer | Sé que al fin se cansará | y me dejará | Olvidando mi pasión me escupirá | y será mi perdición | pero lo quiero igual | aunque sea un animal

TE QUIERO

M. Benedetti / A. FaveroDe nuestro trabajo con Mario Benedetti | hay también un ciclo de canciones llamadas | "Canciones de amor y desamor" | hemos elegido una para hacer aquí | se trata de una canción de amor y se llama "Te quiero" | Si te quiero es porque sos | mi amor, mi cómplice y todo | Y en la calle, codo a codo | somos mucho más que dos | somos mucho más que dos | Tus manos son mi caricia | mis acordes cotidianos | Te quiero porque tus manos | trabajan por la justicia | Si te quiero es porque sos | mi amor, mi cómplice y todo | Y en la calle, codo a codo | somos mucho más que dos | somos mucho más que dos | Tus ojos son mi conjuro | contra la mala jornada | Te quiero por tu mirada | que mira y siembra futuro | Tu boca, que es tuya y mía | tu boca no se equivoca | Te quiero porque tu boca | sabe gritar rebeldía | Si te quiero es porque sos | mi amor, mi cómplice y todo | Y en la calle, codo a codo | somos mucho más que dos | somos mucho más que dos | Y por tu rostro sincero | y tu paso vagabundo | y tu llanto por el mundo | Porque sos pueblo te quiero | Y porque amor no es aureola | ni cándida moraleja | Y porque somos pareja | que sabe que no está sola | Te quiero en mi paraiso | es decir, que en mi país | la gente viva feliz | aunque no tenga permiso | Si te quiero es porque sos | mi amor, mi cómplice y todo | Y en la calle, codo a codo | somos mucho más que dos | Y en la calle, codo a codo | somos mucho más que dos

YO TE NOMBRO

G. F. PagliaroPor el pájaro enjaulado | Por el pez en la pecera | Por mi amigo, que está preso | Porque ha dicho lo que piensa | Por las flores arrancadas | Por la hierba pisoteada | Por los árboles podados | Por los cuerpos torturados | yo te nombro, Libertad | Por los dientes apretados | Por la rabia contenida | Por el nudo en la garganta | Por las bocas que no cantan | Por el beso clandestino | Por el verso censurado | Por el joven exilado | Por los nombres prohibidos | yo te nombro, Liberdad | Te nombro en nombre de todos | por tu nombre verdadero | Te nombro y cuando oscurece | cuando nadie me ve | escribo tu nombre | en las paredes de mi ciudad | Escribo tu nombre | en las paredes de mi ciudad | Tu nombre verdadero | tu nombre y otros nombres | que no nombro por temor | Por la idea perseguida | Por los golpes recibidos | Por aquel que no resiste | Por aquellos que se esconden | Por el miedo que te tienen | Por tus pasos que vigilan | Por la forma en que te atacan | Por los hijos que te matan | yo te nombro, Liberdad | Por las tierras invadidas | Por los pueblos conquistados | Por la gente sometida | Por los hombres explotados | Por los muertos en la hoguera | Por el justo ajusticiado | Por el héroe asesinado | Por los fuegos apagado | yo te nombro, Liberdad | Te nombro en nombre de todos | por tu nombre verdadero | Te nombro y cuando oscurece | cuando nadie me ve | escribo tu nombre | en las paredes de mi ciudad | Escribo tu nombre | en las paredes de mi ciudad | Tu nombre verdadero | tu nombre y otros nombres | que no nombro por temor | Yo te nombro | Libertad

VERSOS SENCILLOS

J. Martí / P. MilanésSi ves un monte de espuma | es mi verso lo que ves | mi verso es un monte y es | un abanico de plumas | Yo vengo de todas partes | y hacia todas partes voy | Arte soy entre las artes | y en los montes monte soy | Mi verso al valiente agrada | Mi verso breve y sincero | es del vigor del acero | con que se funde la espada | Con que se funde la espada | Vierte, corazón, tu pena | donde no se llegue a ver | por soberbia y por no ser | motivo de pena ajena | Mi verso es como un puñal | que por el puño hecha flor | Mi verso es un surtidor | que da un agua de coral | Mi verso es de un verde claro | y de un carmín encendido | Mi verso es un ciervo herido | que busca en el monte amparo | Mírame, madre, y por tu amor no llores | si esclava de mi edad y mis doctrinas | tu mártir corazón llené de espinas | piensa que nacen entre espinas, flores | Duermo en mi cama de roca | mi sueño dulce y profundo | Roza una abeja mi boca | y crece en mi cuerpo el mundo | Yo he visto al águila herida | volar al azul sereno | y morir en su guarida | la víbora del veneno | Oculto en mi pecho bravo | la pena que me lo hiere | El hijo de un pueblo esclavo | vive por él, calla y muere | Vive por él, calla y muere | Yo sé de un pesar profundo | la esclavitud de los hombres | es la gran pena del mundo | Hay montes y hay que subir | los montes altos después | veremos, alma, quién es | quén te me ha puesto a morir | Mi verso al valiente agrada | Mi verso breve y sincero | es del vigor del acero | con que se funde la espada | Con que se funde la espada

PADRE NUESTRO LATINOAMERICANO

M. Benedetti / A. FaveroPadre nuestro que estás en los cielos | con las golondrinas y con los misiles | quiero que vuelvas antes de que olvides | cómo se llega al sur de Río Grande | Padre nuestro que estás en el exilio | casi nunca te acuerdas de los míos | de todos modos, dondequiera que estés | santificado sea tu nombre | no quienes santifican en tu nombre | cerrando un ojo para no ver las uñas sucias de la miseria | En junio de mil nueve setenta y cinco | ya no sirve pedirte venga a nos el tu reino | porque tu reino también está aquí abajo | metido en los rencores y en el miedo | en las vacilaciones y en la mugre | en la desilusión y en la modorra | en este ansia de verte pese a todo | Cuando hablaste del rico, la aguja y el camello | y te votamos todos, por unanimidad, para la gloria | también alzó la mano el indio silencioso | que te respetaba pero se resistía a pensar hágase tu voluntad | Sin embargo una vez cada tanto | tu vountad se mezcla con la mía | la domina, la enciende ,la duplica | más arduo es conocer cuál es mi voluntad | cuando creo de veras lo que digo creer | así en tu omnipresencia como en mi soledad | así en la tierra como en el cielo | siempre estaré más segura de la tierra que piso | que del cielo intratable que me ignora | Pero, quién sabe, no voy a decidir | que tu poder se haga o se deshaga | Tu voluntad igual se está haciendo en el viento | en el Ande de nieve | en el pájaro que fecunda a su pájara | en los cancilleres que murmuran "Yes sir" | en cada mano que se convierte en puño | Claro, no estoy segura si me gusta el estilo | que tu voluntad elige para hacerse | lo digo con irreverencia y gratitud | dos emblemas que pronto serán la misma cosa | Lo digo, sobre todo, pensando en el pan nuestro de cada día | y de cada pedacito de día | Ayer nos lo quitaste, dánosle hoy | O al menos el derecho de darnos nuestro pan | no sólo el que era símbolo de algo | sino el de miga y cáscara | el pan nuestro | Y ya que nos quedan pocas esperanzas y deudas | perdónanos, si puedes, nuestras deudas | pero no nos perdones la esperanza | no nos perdones nunca nuestros créditos | A más tardar mañana saldremos a cobrar a los fallutos | tangibles y sonrientes forajidos | A los que tienen garras para el arpa | Poco importa que nuestros acreedores perdonen | así como nosotros, una vez, por error | perdonamos a nuestros deudores | Todavía nos deben como un siglo de insomnios y garrote | como tres mil kilómetros de injurias | como veinte medallas a Somoza | como una sola Guatemala muerta | Y no nos dejes caer en la tentación | de olvidar o vender este pasado | o arrendar una sola hectárea de su olvido | ahora que es la hora de saber quiénes somos | y han de curzar el río el dolar y su amor contra-reembolso | arráncanos el alma el último mendigo | y líbranos de todo mal de conciencia | Amén

LAS DAMAS DE BENEFICENCIA

J. BrelYo siempre pienso que, a pesar de la maldad que reina en el mundo | hay algunas entidades dedicadas a hacer el bien desinteresadamente | Una de mis favoritas, justamente, es la "Liga Pro Burla Al Físicamente Disminuído" | Yo pienso que ustedes coincidirán conmigo en que debemos amarnos los unos sobre los otros | Aunque yo sé que hay gente en este mundo que no ama a sus semejantes... | ¡Ah! y yo odio a la gente que hace eso | Para ser dama de beneficencia | hay que hacer caso a la experiencia | porque los pobres de hoy en día | recurren a la artillería | Porque los pobres de hoy en día | recurren a la artillería | Y un punto del derecho | y un punto del revés | Un punto para la virgen | y un punto para José | Para ser dama de beneficencia | hay que ser buena pero con prucencia | Como dice la duquesa de Falsec: | "Haz bien mirando bien a quíen" | Como dice la duquesa de Falsec: | "Haz bien mirando bien a quíen" | Y un punto del derecho | y un punto del revés | Un punto para la virgen | y un punto para José | Para ser dama de beneficencia | Hay que ser buena sin condescendencia | Yo tuve que borrar de mi lista | a una pobre que amaba a un comunista | Yo tuve que borrar de mi lista | a una pobre que amaba a un comunista | Y un punto del derecho | y un punto del revés | Un punto para la virgen | y un punto para José | Para ser dama de beneficencia | en color caca tejamos con paciencia | así los pobres a misa de once irán | y con la gente no se confundirán | Así los pobres a misa de once irán | y con la gente no se confundirán | Y un punto del derecho | y un punto del revés | Un punto para la virgen | y un punto para José | Y un punto del derecho | y un punto del revés | Un punto para la virgen | y un punto para José

ESTA ES MI CASA

M. Benedetti / A. FaveroNo cabe duda, ésta es mi casa | aquí revivo, aquí sucedo | esta es mi casa detenida | en un capítulo del tiempo | esta es mi casa con mi gente | con mis pasados y mis cosas | mis garabatos y mi fuego | mis sobresaltos y mi sombra | No cabe duda, esta es mi casa | no cabe duda, esta es mi casa | Esta es mi casa transparente | aquí me espera mi almohada | aquí me encuentro con mis señas | con mi memoria y mis alarmas | llega el otoño y me defiende | la primavera y me condena | mis pobres huéspedes se ríen | copulan, duermen, comen, juegan | No cabe duda, esta es mi casa | no cabe duda, esta es mi casa | Esta es mi casa, es mi región | no habrá lugar en la distancia | donde yo pueda repetir | No cabe duda, esta es mi casa | la reconozco lentamente | por los sabores en el humo | y por el taco en las paredes | por mi cansancio arrepentido | y mis descansos a deshoras | la ceremonia de las luces | y el comentario de las moscas | No cabe duda, ésta es mi casa | no cabe duda, esta es mi casa | Junto a mi casa se detienen | los perros y los campanarios | y sin embargo las palmeras | saludan y pasan de largo | llega el invierno y me marchita | la primavera y me renueva | mis pobres huéspedes se ríen | copulan, duermen, comen, juegan | No cabe duda, ésta es mi casa | no cabe duda, ésta es mi casa | Esta es mi casa, y mi región | no habrá lugar en la distancia | donde yo pueda repetir | No cabe duda, esta es mi casa | no cabe duda, esta es mi casa | esta es mi casa

QUE FUE LO QUE DIJE

J. Tcherkaski / A. FaveroEn un viejo café | cuyo nombre no sé | una vez me miró | y otra vez lo miré | Era el tiempo de Brel | y de Apolinaire | de un poema de amor | Imitando a Bremen | ¿O era Machado? | La verdad, no sé | Con su piel y mi piel | aprendimos los dos | el sentido de ser | el varón, yo mujer | él se fue una vez | y una vez lo lloré | en el mismo café | cuyo nombre no sé | ¿Qué fue lo que hice? | La verdad no sé | Pero en otro café | cuyo nombre olvidé | me enamoré otra vez | no me acuerdo de quién | me fui yo, esa vez | y no sé bien por qué | o tal vez me quedé | no recuerdo muy bien| ¿Fue Juan o fue Pablo? | La verdad no sé | Y después me casé | y también me olvidé | los versos de Neruda | y de Machado también | nos compramos el auto | y también un bebé | mi marido progresa | ¿Quién se acuerda de Brel? | La nena más grande | no me estudia muy bien | y se pasa la vida | en los viejos cafés | sus amigos son raros | ni su nombre yo sé | y si escuchan los discos | nunca es Billy Joel | ¿O será Michael Jackson? | La verdad no sé | La nena más chica | de la casa se fue | cuando pegó el portazo | me gritó ¡No sé qué! | y después de tanto | yo quisiera entender | qué cosa es la vida | el misterio de ser | ¿Qué fue lo que dije? | La verdad no sé

NO LO VAN A IMPEDIR

A. PerezNo lo van a impedir las golondrinas | ni espejos rotos, ni lagunas nuevas | ni todos los andamios ni las ruinas | ni flores, ni herejías, ni condenas | No lo van a impedir los trotamundos | ni los soldados, ni la primavera | ni negándolo el viento en cada muro | ni negándolo aún donde se crea | No lo van a impedir ni andén ni esquina | ni los augurios de algún martes 13 | ni el humo de las calles y lloviznas | ni el canto del verano que anochece | no lo van a impedir ni el falso amigo | ni el que alimenta el cepo y la tortura | ni el pequeño ladrón de mano fría | ni el temible Don Juan de caradura | no lo van a impedir ni moralistas | ni miserias, visibles ni secretas | ni millonarios, rubios ni exorcistas | ni aspirantes al trono del profeta | No lo van a impedir ni a cien apuestas | ni la certeza de la despedida | ni inquisidores, ni verdugos, ni aguafiestas | ni aparentes ni traidoras bienvenidas | No lo van a impedir los enemigos | ni ese tibio galán de poco vuelo | ni burócratas tiernos ni podridos | ni eternos sembradores de veneno | No no van a impedir que vaya al cielo | ni reinas sin honor, ni periodistas | ni antiguos comediantes, ni embusteros | ni estudiantes de leyes, ni alquimistas | No lo van a impedir los generales | ni adorables doncellas pervertidas | ni operables procesos judiciales | ni perros, ni cometas, ni suicidas | no lo van a impedir, ni lo prohibido | ni poetas, fluídos ni hechiceros | no lo van a impedir ni los olvidos | a pesar del otoño venceremos